MODELO EDUCATIVO
¿Qué tenemos?
El mejor equipo de maestros y profesionales de la educación para llevar a cabo esta gran labor, con la asistencia de sacerdotes de la Diócesis de Getafe.
La confianza de las familias en nuestro modelo educativo.
26.000 metros cuadrados con los mejores y más aptos equipamientos para desarrollar nuestros principios pedagógicos y unas excelentes instalaciones deportivas para prestar especial atención a la educación en el tiempo libre.
¿Qué queremos?
- Ayudar verdaderamente a las familias en la hermosa tarea de la educación de sus hijos
- Dar sentido trascendente a la vida del alumno según los principios de la Iglesia Católica.
- Dar una educación bilingüe de calidad desarrollando al máximo las capacidades que Dios ha puesto en cada persona.
- Integrar la familia, el tiempo libre y la escuela, de forma que entre esos tres pilares básicos de la educación haya una unidad de acción y de criterios.
"La escuela debe formar al hombre y no informarle simplemente;debe contribuir a elevarlo, debe hacerlo crecer en el orden del ser"
(Juan Pablo II, 3-XI-79)
¿Cómo lo haremos?
Principios metodológicos
"Educar no es simplemente instruir; es participar y hacer participar en la verdad y en el amor"
(Juan Pablo II, 26-II-94 )
FAMILIAS. El colegio nace con las familias y las tiene como fin. Como fundamento y principio de una vida verdaderamente humana, la familia cristiana es insustituible en la tarea de la educación de los hijos. Cada vez es más importante acompañar a las familias en el proceso educativo de sus hijos. Orientarles en su labor y formar con ellos un equipo que persiga la unidad de acción en la educación de sus hijos.
EDUCACIÓN INTEGRAL Y TRASCENDENTE. Sólo desde una concepción cristiana de lo que es ser persona, se puede atender al desarrollo de la misma en sus distintas dimensiones espirituales y corporales. El colegio debe transmitir valores, pero sobre todo, el colegio ha de ser escuela de virtudes, es decir, el valor encarnado en el alumno.
PROFESORES Y MAESTROS PROTAGONISTAS. Aunque en el proceso educativo la primacía del trabajo corresponde al que aprende, es fundamental que el maestro comprenda la esencia de la persona y ayude al alumno a descubrir y desarrollar todo su potencial.
EDUCACIÓN DE CALIDAD. Comprendemos la enseñanza de las ciencias, de las artes y de las humanidades como medio excelente para el desarrollo de la persona. Ello requiere una pedagogía y una metodología coherentes y cuidadas, con especial énfasis en la enseñanza del idioma Inglés.
EDUCACIÓN PRÁCTICA. Educar en el sentido de la realidad, de lo concreto. Descubrir la aplicación de las ciencias y de las artes como medios de transformación del mundo, facilita la asimilación de las mismas y ayuda a despertar el amor por el saber.
COLEGIO MIXTO CON AULAS DIFERENCIADAS. El colegio Juan Pablo II es un colegio mixto. En los niveles de Primaria y Secundaria los ritmos de crecimiento, maduración, centros de interés y desarrollo cognitivo son diferentes en chicos y chicas. Para responder mejor a las dimensiones específicas del desarrollo personal y facilitar el máximo rendimiento académico la docencia en esos niveles se imparte en aulas diferenciadas, permaneciendo mixtos todos los espacios comunes (patios, comedor...). En coherencia con el argumento fundamental de este modelo educativo, las aulas de Infantil y Bachillerato son mixtas.
FORMACIÓN DEL CARÁCTER. Potenciar la formación del carácter, que integra inteligencia, voluntad, sentimientos y afectividad. Esta labor encuentra en los deportes de equipo y en las actividades de tiempo libre un espacio privilegiado de desarrollo, sobre todo para fomentar virtudes como la fortaleza, la generosidad, el compañerismo, y como un medio de equilibrar la autoestima de los niños y jóvenes.
EDUCACIÓN PERSONALIZADA. Una educación dirigida a la persona y que quiere potenciar todas las facultades de la misma. Con especial atención a las particularidades de cada alumno, en cuanto único e irrepetible, verdadero tesoro a los ojos de Dios: "Porque tú eres de gran precio a mis ojos, porque eres valioso, y yo te amo" (Is 43,4)
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