Los niños viven el presente, apenas se acuerdan del pasado y no pueden entender el futuro.
El concepto temporal es muy abstracto y muy difícil de interiorizar. En estas edades de 0 a 3 años la noción temporal es muy rudimentaria, solo entienden el presente.
En la escuela infantil recurrimos a varios recursos para ayudar al niño a orientarse en el tiempo:
1.- A través de las rutinas que se cumplen puntualmente, vamos ayudando al niño a poder anticipar lo que va a venir después y esto le da una gran seguridad.
En periodo de adaptación, ante la separación de sus padres, el niño siente una gran angustia pues no sabe que “después” sus padres volverán a recogerle. Él se siente abandonado y el tiempo que pasa en el centro se le hace eterno porque su propia angustia le impide integrarse en la actividad ofrecida por las educadoras. Él solo está pendiente de cuando regresará su mamá.
Poco a poco, al cabo de los días, él se da cuenta que su mamá siempre vuelve, que no le abandona y, al mismo tiempo, se va estableciendo un vínculo afectivo con su maestra que está a su lado para recibir su cariño y apoyo.
A través de las rutinas, sabe que después de la actividad, hacemos el control de esfínteres, después el rato en el jardín, después el lavado de manos, la comida… así va orientándose a lo largo del día y, al finalizar la jornada, con la narración de un cuento, los niños esperan tranquilos su recogida pues saben que es hora de ver a sus padres.
2.- Otro recurso utilizado en la escuela con niños a partir de los dos años, es la utilizacion del calendario. Por la mañana, en la asamblea, se ve en qué día estamos, cuántos faltan para los días rojos que son el sábado y domingo, días en que estamos en casa o cuándo toca, psicomotricidad, música, inglés, biblioteca… Todo lo tenemos muy reglado, organizado para ordenar el tiempo del niño.
Cuando vamos a realizar una excursión, lo señalamos en el calendario y vamos viendo los días que faltan para llegar a tan esperado día. Del mismo modo, recordamos todos los días qué hicimos ayer (la actividad estrella del día) que hemos hecho esta mañana antes de comer y que vamos a hacer después de la siesta… estos ejercicios son esenciales para ayudar al niño a orientarse temporalmente.
Cuando hemos ido al zoo, hemos presenciado un guiñol o tenido la visita de alguna persona importante, “recordamos” cómo ha sido para ir desarrollando la memoria y capacidad retentiva.
3.- Dramatizar un día entero desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, dramatizar la historia de un cuento, compartir el juego simbólico con un desarrollo de actividades secuenciadas en las que hay un principio, centro y desenlace para que vayan aprendiendo a jugar con una consecución temporal.
4.-Igualmente trabajamos mucho el paso del tiempo experimentando con la vida de los seres vivos. Por ejemplo: Plantamos una lentejita o piñon, lo cuidamos y, al poco tiempo, vemos como empieza a salir la plantita. Tenemos capullos de seda, damos de comer a los gusanos, vemos como van engordando y al final se hacen capullos para más tarde, convertirse en mariposas. Ponemos unos hielos al sol para ver como se derriten y, al poco tiempo, se convierten en agua… etc.
Todas estas actividades van demostrando al niño el paso del tiempo y así van adquiriendo las nociones temporales. Van enseñando al niño el VALOR DE LA PACIENCIA. El niño no es impaciente, es que no entiende la espera. El niño, hasta los 3 años, en que se va tolerando la frustración, la espera, el niño es un ser egocéntrico, omnipotente, todo lo quiere ”ya”, no puede esperar y, si no consigue lo que desea, se enrabieta y monta una pataleta. A los dos años, está en plena etapa de la autoafirmación y se pasa todo el día reivindicando con actitud decidida, su derecho a la independencia.
Aunque sepamos y comprendamos el momento evolutivo en el que se encuentra, no queremos decir que consintamos. A este niño hay que educarle, por muy costoso que nos suponga. La educación es un esfuerzo que muchos padres no están dispuestos a ofrecer porque es más fácil consentir. La paciencia es un valor que se consigue muy a largo plazo y hay que trabajarla sin llegar a agotar al niño. Para tener paciencia hay que ser capaz de pensar el futuro, de entender el significado de “ahora no, luego sí”. Como ya hemos dicho antes, esto es muy difícil de exigir a un niño de corta edad.
La escuela infantil es un lugar donde el niño, en compañía de sus compañeros, va aprendiendo que no es el único al que hay que atender, que tiene que esperar su turno para ser atendido, que tiene que escuchar lo que está contando un compañero, que hay unos horarios que hay que respetar para poderse ir al jardín a jugar con la moto, que “después” le tocará a él recibir los mimos que está recibiendo su compañero…aprenderá a compartir el espacio, los objetos y el afecto de las educadoras, aprenderá a SOCIALIZARSE. Todo esto requiere TIEMPO y hay que respetar su ritmo para que lo vaya integrando en su comportamiento.
Cuando deseamos vivamente un acontecimiento, el tiempo pasa muy despacio hasta que llega ese momento, en cambio, cuando nos estamos divirtiendo mucho, no queremos que se termine. Si esto nos pasa a los adultos… ¿cómo lo vivirán los niños?
Por eso, cuesta entender que el niño abandone el juego para irse al baño montando una pataleta y, después, no quiera salir de la bañera cuando es la hora de cenar… él vive el presente y no “piensa” en lo que viene después por mucho que le guste. En estos casos es muy conveniente, irle enseñando el paso del tiempo con un gran reloj y pegatinas para ir marcando los tiempos para cada actividad. Para fomentar la paciencia, debemos compartir con ellos juegos que requieran esfuerzo en su terminación como son las construcciones, los puzles, colorear una figura, plastilina y, en general, trabajos manuales que requieran paciencia para su terminación. Cuando los termine, valorar su esfuerzo, su paciencia para llegar a su consecución y manifestar la satisfacción que se obtiene en ello. Que se sienta orgulloso por el logro y animarle para que prosiga en este tipo de actividades.
Pelancha Gómez Olazabal
Escuela Infantil Jauja
