Posts escritos por admin

Un camino a la Autoestima

Por admin, 25 Enero, 2011, No Comment

¿Necesitas autoestima? ¿La deseas? Parece que cuando nos pasa algo molesto, una buena razón que nos lo explica es la falta de “autoestima”. O “este niño no rinde porque tiene la autoestima baja”, o “la relación con mi pareja va mal porque estoy mal de autoestima”.

Vamos a ahondar un poco más. Después de la conferencia de Alto Rendimiento, estuvimos viendo que un origen, no el único, por supuesto, una base para la autoestima, es el logro, ¿Y cual es la base del logro?… La acción, y ¿la base de la acción? … La motivación, y para ¿tener motivación? Pues, yo creo que SENTIDO. Y es más, pienso que la autoestima (y la estima hacia los demás) es andar este camino y no la consecuencia del logro. Es decir el camino de realización del sentido, las capacidades y los valores que uno tiene, es una fuente de alegría y de autoestima.

Jorge de Lorenzo me comenta en un post que, para él, la origen de su motivación es la ALEGRÍA de SER y ESTAR, yo pienso, además, la Alegría de SER y ESTAR, AQUÍ Y AHORA.

La profesora de mi hijo pequeño me dice que tiene la autoestima muy alta recibiendo tanto de su grupo de seres humanos de 5 años. Claramente recibe, no sólo autoestima, sino la profunda estima de sus alumnos. Los padres tenemos esa suerte, la fase en la que nuestros hijos nos ven tan guapos, tan fuertes, ¡tan grandes! O sea que, en parte, la estima nos la dan, y, en parte, la fabricamos. Somos en relación a los otros. Somos seres sociales. Parte de nuestra autoestima es la autoestima del sistema al que pertenecemos. Sí, y al mismo tiempo ¿Cómo la construimos? ¿Qué podemos hacer? Puedes ponerte a hacer, hacer, hacer, y lograr cosas y, es posible que siga habiendo un dolor que no puedes comprender. Con todo lo que hago ¿qué me pasa? Puedes dedicarte a una profesión que te llena o a disfrutar de la crianza de tus niños, y aún así, sigue esa corriente interior que nos duele en la insatisfacción. Y se suma un segundo dolor al primero ¿Pero si mi vida está llena de acciones y cosas que me deberían dar sentido? ¿Qué me pasa? ¿Porqué aún así sufro? Y la reacción es … Algo no debe andar bien en mi, si estoy así teniendo un trabajo bueno o con una familia estupenda, o excelentes amigos, o dinero, etc., etc. … Puedes trabajar la aceptación de que, a lo mejor, trabajas solamente por el dinero, o que te agotan los niños, o que tienes problemas de salud, o las responsabilidades. Trabajar la aceptación apoya para crecer y soltar la retranca de no tener la ALEGRÍA DE SER Y ESTAR.

Regresemos al camino inicial: AUTOESTIMA se basa también en el LOGRO, que se sustenta en la ACCIÓN, que se apoya en la MOTIVACIÓN, que se genera en el SENTIDO.

¿Que provoca entonces el dolor? Si hacemos algo que tiene sentido ¿Por qué no estamos motivamos permanentemente? ¿Por qué nuestro compromiso se debilita?
Y al leer a Viktor Frankl (autor del Hombre en busca del sentido) nos dice que el sentido, según él, no se construye, ¡SE DESCUBRE! Es decir El sentido es personal, inherente a mi persona, específico mío, y se realiza en el presente. El proyecto de vida tiene que ver con las capacidades y sensibilidades que nos tocan y nos llegan. Se pueden descubrir. Te las puedes encontrar.
Y con la base de nuestro proyecto propio, específico, único, ya podemos pasar a las estrategias para construirlo. Ocurre de forma similar a cuando te abrochas mal los botones y te sobra o falta uno. Encuentra el primer botón, abróchalo bien y sigue con la confianza de la ALEGRÍA de SER Y ESTAR!
Comienza el camino de la Autoestima: Acción, Logro, Aceptación, Disfrute, ¡Entusiasmo! y la ¡ESTIMA DE LOS DEMÁS! y, además, la buena noticia es que este camino no es un círculo cerrado, es una espiral de crecimiento.

Espero que te sea útil, un cordial saludo.

Rocío Gómez Sanabria

Pertenecer

Por admin, 25 Diciembre, 2010, No Comment

Después de la Conferencia de Permisos Vitales, se generó, en la deliberación, la reflexión sobre la necesidad de pertenecer, de ser reconocidos.
Todos necesitamos ser queridos, todos necesitamos pertenecer a un grupo. Hay algunos seres humanos para los que esta necesidad es menos y para otros más, igual que la necesidad de estar en silencio de un andaluz y de un esquimal puede no ser la misma en cantidad, pero, sí existe una necesidad común, en todos, de silencio o de pertenencia en un momento dado.
Estas fiestas de Navidad, están llenas de relaciones familiares y sociales donde percibimos a que grupo pertenecemos y nos ponemos en una posición o en otra. Yo soy jefa o currita, hijo o yerno, hermano o cuñado, ¡de los que bailan toda la noche o de los que ponen el codo en la barra! Nos clasificamos nosotros y clasificamos a los demás.
Si cogemos la visión de estas dos necesidades que surgieron en el último debate, la de amor y la de pertenencia, ¿cómo podemos cuidarlas y profundizar en ellas?
Pertenencia: Venimos de una familia, pertenecemos a unos genes, a una estirpe, gracias a nuestros ancestros que hicieron posible nuestra existencia. Pero una cosa es formar parte de un sistema y otra SENTIRSE parte de él. Es como en deporte fichar por un equipo o hacer Equipo.
¿Quieres hacer de tu familia un equipo o dejarlo ser solamente un sistema? ¿Como crear vínculos profundos, como sentirte parte fundamental, considerada y relevante en ese grupo tan curioso y lleno de vida como es la familia?
Lo primero es el amor, ese amor incondicional que hemos recibido de niños, el amor a los bebes que son contemplados y amados. Dar esas caricias incondicionales, practicar el te quiero, me caes bien, me gustas.
Y luego dar un paso mas, y dar también caricias condicionadas, “Me encanta cuando te veo trabajar bien, o cuando le cuentas un cuento a tu hermano. Me encanta lo cariñoso y lo atento que eres. Lo detallista”. Esto es lo que son caricias condicionadas a aquello que valoramos de forma especial y verdadera.
¿Qué es lo que te gusta de ti? … ¡Pregónalo! ¿Qué te gusta de tu familia y amigos? …¡Déjaselo saber!
No se trata de alardear, ni de presumir, se trata de crear intimidad y momentos de encuentro donde expresar y recibir lo mejor de la vida.

Rocío Gómez Sanabria

La Alegría de Crecer

Por admin, 15 Octubre, 2010, No Comment

Mi hijo de 5 años me dice que va a querer ser niño siempre, mi hija de 10, dice que no quiere hacerse mayor. Me lo puedo tomar como que, de verdad tienen una buena infancia, y de paso me halago, o me lo puedo tomar como un momento de reflexión sobre lo que significa crecer y lo que he transmitido yo sobre como crecer hasta adulto.

Yo creo que Crecer es evolucionar, es encontrar sentido a lo que cambia, envejecer es ineludible, crecer es opcional, es tomar una postura personal ante lo que trae la vida. Pero ¿Duele crecer? ¿Duele vivir? ¿Tiene sentido crecer, saber más? ¿puedo transmitir eso a otros?

Vengo de cuatro días de formación en logoterapia, vengo llena de vida, de profundas reflexiones compartidas, matizadas, enriquecidas, debatidas, incorporadas. Vengo crecida, me siento más completa. Es la alegría de instruirme para cuidar mis ganas de bien-crecer.

No tengo respuestas únicas, no lo pretendo siquiera. Se lo que siento cuando me formo, cuando me instruyo, cuando comparto y hago mío lo escuchado.
Siento una enorme satisfacción ante mi curiosidad, una sensación de llenarme con esencia que me conmueve y me transforma.

Se que me maravillo de la belleza de lo contado, de lo descubierto, de lo investigado. Que me asombro con las sutilezas de los ponentes y los compañeros, con los matices desmenuzados de lo complejo hasta lo asumible.
Siento como si mis células cantaran, cuando ese conocimiento, sabiduría, vivencia o intuición se transforma desde palabras y expresiones en alimento repartido por mi cuerpo.

Me maravillo cuando siento que me completo, me transformo al integrar lo escuchado y me vivo como más sabia, más experta, más humana. Es la contemplación de la belleza que me conmueve y me mueve a compartirla y disfrutarla. Es como una locura inteligente que tira de mi y me entusiasma de ganas de salir a mostrarla. Es ganas de ser entendida ante la belleza en si misma bella.
Cuando aparece algo valioso ante ti, se despiertan nuevos resortes, nuevas formas de comprender, de hacer mío lo que ya está irreversiblemente unido a mi, de forma que dejé de ser yo para ser aún más yo. Gracias a ese tu que comunica, siembra, reparte, hace, enseña, vivencia, espera y contempla.
Crecer es más que saber más, igual que pensar es más que tener pensamientos.
Crecer con alegría, y la alegría de crecer, cuestionándome ¿qué vendrá? ¿qué me espera? ¿qué es lo que no se aún? ¿qué me queda por vivir? ¿qué haré con ello?.

Crecer es soltar el miedo al otro, empezando por el miedo al otro que yo mismo seré. Es salir de tu yo, creado, pensado y confirmado y dejarte atravesar por el descubrimiento de algo nuevo y desconocido que te modifica.
Crecer es completarse, conocerse, limitarse y traspasar esos límites. Crecer es aceptarse, es reírse, es sorprenderse.

Y al mismo tiempo Crecer tiene sentido, encontrarlo es ese misterio permanente. Nace también y no sólo del encuentro con el otro que te transformó. El sentido de crecer te atraviesa para llegar más allá de ti, al otro. Para dejar tu yo en el tu del otro y convertirlo en un nosotros.

Soy algo más que lo que hay entre mi piel y mi interior. Soy mi límite y tu encuentro.

La Alegría de Crecer es crecer con el otro, y ser aún más, siendo nosotros.

*Espero que esta píldora más personal, la hayas disfrutado. La próxima píldora será más práctica, irá de límites y de autoridad. De los límites como punto de encuentro entre un yo y un tu.

*Mi agradecimiento a la Asociación Española de Logoterapia y especialmente a D. Gerónimo Acevedo, presidente del Instituto Argentino Viktor Frankl por su transmisión de conocimiento y sentido.

Rocío Gómez Sanabria

Enseñar Gratitud (2ª Parte)

Por admin, 3 Septiembre, 2010, No Comment

La gratitud consciente es dificil de inculcar, porque no es un concepto, es una experiencia. Aún así se puede. A través de Coaching podemos.

Para darla y compartirla con otros te recomiendo el método de compasión de vida de Marshall B. Rosenberg, PhD, hablando de sentimientos y necesidades, no de interpretaciones o juicios, por muy positivos que estos hayan sido. Esto es, agradecer desde la experiencia celebrando las ganas comunes de contribuir al bienestar de los demás, que se han dado. Por ejemplo: Puedes comunicarle a tu pareja cuanto agradeces su complicidad, su alegría, o sencillamente el esfuerzo que hace por desconectar del trabajo para conectar contigo.
Puedes decir a tus hijos cuanto valoras ese momento de unión entre hermanos, o cuanto te emociona verles jugar juntos, lo agradable que es para ti cocinar entre risas, o echar un partido de tenis …
Puedes decirte a ti, cuanta gratitud sientes por el esfuerzo consciente de preparar momentos, de felicidad y conexión, de crear “patrimonio familiar de emociones propio”. Puedes llenarte de gratitud. Puedes enseñar a experimentar gratitud a los tuyos y de paso darle una herramienta poderosa para la felicidad.
Te deseo que además de vivir felizmente las próximas vacaciones, ¡las disfrutes y las saborees conscientemente!

Quizás, una buena idea sería tener una reunión en familila para preguntarnos entre nosotros ¿qué ha sido lo mejor para ti? ¿qué es lo que hizo especial ese momento? Eso es crear un mapa de amor y gratitud general.
En vez de decir sólo Gracias por estar ahí, te digo que siento gratitud al saber que estás ahí, leyendo y por permitirme compartir contigo este propósito de crear conexión entre personas.
Sueño con adultos que convierten su ira y su tristeza en un compromiso profundo con su familia, con la infancia, con su entorno. Sueño con una infancia a la que se respeta, con límites, querida.
Me ilusiono con adultos con una infancia segura, con permiso para ser felices y confiar.
Sueño con que esa seguridad se transmita y al trabajar las primeras etapas de la vida de una persona, seamos y podamos tener luego un buen compañer@, un buen jef@, un buen médico, una buena persona para compartir la vida. Mi gratitud me habla de Confiar.

Un cordial saludo,
Rocío Gómez Sanabria

Enseñar Gratitud (1ª Parte)

Por admin, 2 Septiembre, 2010, No Comment

Inculcar gratitud. ¿Cómo?
¿Recuerdas la última pildora sobre organizar las vacaciones, hablando de permisos vitales. Permiso a ser feliz, a existir, a crecer, a llegar más allá que los padres…?
Las Preguntas Nutritivas de la última pildora eran:
¿Como quiero usar yo las vacaciones?
¿Qué situación puedes preparar con cariño, para conectar profundamente con el otro?
¿Qué puedes dar tu que alguien te dio a ti en algún momento? o si tu no estás en condiciones de dar ¿Cerca de quién puedes situar a los que te importan para que reciban eso que para ti es importante?
Te propongo estas cuestiones para ejercitar la Gratitud.
¿Has cumplido en alguna ocasión lo que te propusiste para tus vacaciones?
Seguramente nos viene a la memoria más lo que hicimos “mal”, fijamos nuestros enfados con mayor intensidad que nuestras alegrías.
El ejercicio de Coaching que te propongo es ejercitar la Gratitud hacia nuestras intenciones y valores.
Encuentra un momento de intimidad, relájate, y observa tu respiración con curiosidad, con respeto. Desde ese estado orientado en la respiración. ¿Puedes recordar una situación donde hayas conectado con alguien de tu familia, con tu hijos, con tu pareja estas vacaciones?
Siente la gratitud desde el cuerpo, deja que te llene la emoción de la cercanía y la conexión con tus seres queridos. Es una experiencia, no la pienses, sólo revivela.
Esto es sentir gratitud consciente, degustar las emociones, la belleza de los valores que se han visto materializados. Saborear las ganas de conectar, educar, estar cerca de los tuyos.
¡Impregnarse de los momentos de Alegría de vivir!

Un saludo cordial.
Rocío Gómez Sanabria

Organizando las Vacaciones

Por admin, 21 Junio, 2010, No Comment

Se acerca el fin de curso, la entrega de las notas, los eventos escolares, entrevista con profesores, y en medio de todo ese torbellino, ¡la preparación de las vacaciones!

Tanto si eres de los prevenidos que se han preparado con tiempo y tienen todo planificado y resuelto, como si te dejaste estar y ahora es imposible encontrar algo ¿pero, con tanta crisis, son posibles estos precios? la negociación en casa puede llegar a ser realmente difícil. Las relaciones en todo el sistema familiar cambian, el que el el año pasado era un feliz pequeño en cualquier lado, ahora responde a tu mejor plan con apatía, o peor aún, con rebeldía.

Ahora tenemos más tiempo de convivencia, no tenemos la ayuda del colegio, ahora surgen problemas que nos pueden llevar al límite con relativa facilidad.
¿Qué preguntas de coaching son las adecuadas en este caso?
Tenemos tendencia a irnos rápido a las soluciones, a las estrategias, tentaciones de “imponer la cordura”, así que la pregunta más útil antes dar ninguna solución es: ¿QUE BUSCO YO EN LAS VACACIONES?
Si lo que busco es descanso, es diferente que buscar generar buenos momentos en familia, pero también puede ser que lo único que quiera es disfrutar esos días con la mayor tranquilidad posible, evitar problemas y discusiones.
En Coaching se necesita algo de valor y coraje para respondernos de verdad, quizás no aguanto a mis hijos, puede que a mi pareja y no digamos a los familiares menos cercanos. En el peor caso, lo que queremos es huir, y nos conformamos con aguantar y sobrevivir “el veranito”.

La pregunta nutritiva, la que nos saca de las quejas, del victimismo, es ¿Para qué convivir?
Debes buscar tu propia respuesta, es la que te va a valer a ti. Quiero compartir la mía contigo. Convivir para sentirnos conectados con aquellos que nuestro corazón y la vida nos dice. Convivir para Conectar. Conectar no de cualquier manera, no vale un buenos días, ¿Qué tal el cole, la facultad, el trabajo? Lo que vale es Conectar de verdad, sentir la importancia de estar presente para el que tengo a mi lado, y del que está a mi lado para mí. Estos momentos son valiosos tesoros y quiero que las vacaciones me den la oportunidad de crear el contexto que alimente esta conexión, crearme la oportunidad de que ocurra.

La conexión es mi PARA QUE.

Rocío Gómez Sanabria

IV.- Preguntas Nutritivas

Por admin, 7 Junio, 2010, No Comment

Una pregunta nutritiva es aquella que abre expectativas de crecimiento a quien la escucha. Muchas veces no hay respuesta inmediata, sólo invita a la reflexión y al crecimiento. Tanto si eres padre, madre, abuela y/o educador y necesitas que el ser humano pequeñito o (grandecito) que tienes enfrente despierte y tome conciencia de algo que para ti es importante, puedes usar esta herramienta.  A todos nos gusta aprender, pero no a todos nos gusta que nos enseñen. A veces cuando enseñamos, no conseguimos interesar al otro, o nos cuesta establecer una comunicación en el que la otra parte esté “presente” para oí­rnos. Muchas veces este bloqueo se debe más a como planteamos la situación de aprendizaje, que a la instrucción en si misma.

Esto es lo que en Coaching llamamos contexto o setting.

Y ¿cómo podemos crear un contexto adecuado para la escucha y la toma de conciencia?

Podemos usarlas si queremos hablar de un valor importante para nosotros, puede ser el respeto, el orden, la limpieza, la consideración, el gusto por la labor bien hecha…, cualquier valor que queramos poner delante de otro ser humano para que sea descubierto.

Este es un punto fuerte del Coaching, no enseñamos nada, no instruimos, no entrenamos, sólo abonamos el terreno con preguntas adecuadas que den luz y enfoque sobre un ámbito determinado.

Veamos un caso práctico: Creamos un contexto de descubrimiento para el otro.

Llegamos a casa y hay una pelea entre hermanos. Si decimos ¡Deja de pegar a tu hermano! ¿por qué le pegas? ¿Es que eres un animal? ……Es una reacción muy posible ¿verdad?

Vamos a desmenuzar la situación:

Una de las premisas de la neuro-fisiologí­a es que el cerebro no entiende imágenes en negativo. Si evocamos una percepción por la palabra con una frase como… Por favor ¡No pienses en un elefante rosa con pintas verdes!, es realmente difí­cil no pensarlo. Como mucho puede pasar una imagen rápida y luego una palabra como NO.

Por eso cuando usamos un “Deja de PEGAR A TU HERMANO” el cerebro tarda más en reaccionar ya que tiene que elaborar la percepción de pegar y luego negarla. Es mucho más efectivo y rápido decir “¡PARA!”

Segundo análisis: ¿Por qué le pegas? ¿Es una pregunta que da conciencia y capacidad de respuesta? No en esta ocasión. Ahí­ lo que elabora el cerebro es una justificación del enfado y la violencia. Le pego porque se lo merece, porque es malo, porque me ha chinchado… Los porqués son útiles en otros contextos, para averiguar las causas, pero a veces están cargados de juicios.

Pregunta clásica de Coaching.” ¿Para qué le pegas?” ¿Qué le sucede al cerebro ante esta pregunta? Primero lo cortocircuita, porque no lo entiende bien y la atención se puede desviar de lo corporal a lo mental, se consigue un efecto interrupción. Luego la pregunta va por la intención no por la culpa. Y es posible, sólo posible, una mayor apertura al diálogo.

El “¿para qué? ” es un buen ejemplo de pregunta nutritiva, no vale para todo, ni es el bálsamo de fierabrás. Y al mismo tiempo bien usada puede resultar un magní­fico recurso para crear un contexto de diálogo y de prevención de violencia. Nos habla de intenciones y de estrategias. Es un buen momento para dar empatí­a y hablar de sentimientos, que no son ni buenos ni malos, sólo están ahí­ para ser atendidos.

Y esto da ya para otra pildorilla.

Resumen a recordar: El cerebro entiende más rápido percepciones en positivo,

“Para, quieto, tranquilo”, mejor que, “deja de pegar, no te muevas, o no chilles”.

Si preguntas “para qué”, es muy útil para cortocircuitar un conflicto, y para dar luz sobre la intención y no sobre la culpa. Es también muy útil para ser usado cuando la tormenta ha cesado y queremos dar luz sobre el desacuerdo y de si esa estrategia es buena para la intención que tenemos al pegar o lo que sea.

Rocío Gómez Sanabria

III.- Recursos para la Convivencia (2ª parte)

Por admin, 31 Mayo, 2010, No Comment

Veamos ahora las posibles estrategias:

Estrategia 1: Castigar y/o premiar a un niño o niña para que estudie, usar un modelo de esfuerzo a base de premios y castigos para disciplinar y forjar carácter.

Recordemos la intención o el para qué último: Sentir confianza y seguridad interior y tener capacidad de elección.

Demos empatía a un niño a una niña de 9 años que afronta sus primeros deberes escolares de cierta intensidad. ¿Que siente? Si hago esto bien me premian, me quieren, soy digno de esta familia, si no hago esto bien, me castigan, soy un torpe o un vago, resto valor a mi familia. Y cuando estoy cansado, enfadado o desanimado, si no lo hago, ya no me quieren. Les decepciono. Me siento inseguro, no puedo elegir, haga lo que haga el niño desconfía de su criterio.

La estrategia 1 ¿apoya el para que final? El resultado puede ser rebeldía o sumisión, ¿Apoya esta estrategia la seguridad interior, el carácter y la capacidad de elección desde la seguridad interior?

Estrategia 2: Motivar, enseñar, dedicar muchas horas a hacer los deberes juntos, asumir la responsabilidad del Éxito escolar del hijo. Usar el modelo de “te enseño con mi ejemplo, te doy muchas horas juntos para decirte así­ lo importante que son los estudios para mí­”. ¿Qué mensaje mandamos? Los deberes se merecen mi tiempo y el tuyo. No confí­o en que lo logres sólo, no vales o vales menos que los demás. ¿Que siente el niño? Cuando me encuentro sólo en clase sin papa o mama, me siento seguro ya que llevo los deberes hechos y bien, me van a evaluar bien. Y por otro lado, siento que no lo puedo hacer sólo, que no voy a llegar a comprender esto y que me voy a pasar la tarde otra vez con lo mismo. Me siento agobiado, torpe.

¡Pero al menos estoy con mi mamá! Mi mamá o mi papá están conmigo porque necesito ayuda.

¿Apoya esta estrategia la seguridad interior, el carácter y la capacidad de elección desde la seguridad interior?

Estrategia 3: Queremos atender el para qué ultimo y desde ahí­ construimos el cómo llegar a despertar el interés del niño en los estudios. Buscamos estrategias para dar seguridad, y cuando llega una situación de  incomodidad, damos presencia, compañía, damos seguridad, alentamos a que lo supere, nos interesa como se siente y que necesita, que sea el niño o niña el que exprese. Confiando en que el o ella sabe mejor que nadie lo que está necesitando. Descubrimos la alegría de aprender una habilidad nueva, ponemos palabras a los sentimientos, hacemos peticiones concretas y asumibles. ¿Quieres estudiar Cono ahora? ¿necesitas que te acompañe esta tarde con los deberes? ¿que ha sido lo mÁs interesante de hoy en clase? ¿te resulta fácil el tema de hoy?

¿Apoya esta estrategia la seguridad interior, el carácter y la capacidad de elección desde la seguridad interior?

Ahora la madre o el padre, ya han explorado las propias necesidades antes de llegar a las soluciones, las estrategias, puede generar un comportamiento respecto al hijo cuidando desde la intención y no desde la estrategia. Se basa a un mayor conocimiento. Esta es la riqueza del coaching.

El Coaching no es un mapa, no es una estrategia, no da soluciones. Permite que tú encuentres tus respuestas explorando la realidad o lo que los coachs llamamos territorio, no los mapas. Hacer Coaching es construir desde lo que tiene sentido para nosotros, desde nuestro nivel de conciencia y de responsabilidad.

Lo mejor de un proceso de Coaching de Familia es la identificación del Norte familiar, y la capacidad de cuestionarnos si las acciones concretas apoyan nuestro “para que”, nuestro sentido de la educación. Y esto es una carrera de fondo, necesitamos tenerlo presente, ayudarnos a nosotros en ser congruentes con los valores de nuestro Norte, y sobre todo disfrutar muchísimo del camino, de las horas juntos, para alimentarnos y nutrirnos, para gozar de la conexión y del ví­nculo, asumiendo con muchí­simo cariño nuestro proceso como personas también en desarrollo, y que cuando nace un niño, nace un padre o una madre y como dice Mafalda, ¡Nos graduamos el mismo día!

Rocío Gómez Sanabria

II.- Recursos para la Convivencia (1ª parte)

Por admin, 23 Abril, 2010, No Comment

¿Crees que es necesario castigar para conseguir que tu hijo estudie?

Ya conocemos las etiquetas que nos colgamos y colgamos a los demás. “Este niño es un vago, esta niña es una dejada, este pobre no llega, que listo es mi niño, esto me supera, soy un mal padre, soy una histérica, que consentido está ese niñato”.

Pasemos a los pensamientos que dudan: ¿Será diferente?, ¿Tendrá algún defecto? ¿Llegará a ser alguien?

Hablemos de las amenazas… ¡como sigas por ese camino, ya verás como te va…!

¡O cambias de actitud o serás un inadaptado para el resto de vida!!! ¡Los demás van ha hacer contigo lo que quieran, no estás en tu sitio, niña! ¡Eres un bruto, un animal, quien te va a querer si tratas así­ a la gente!

Todos los ejemplos son verdaderos y tomados de la vida real, y todos son juicios, etiquetas que constituyen nuestras creencias y las de los demás.

La pregunta de un Coach, basada en la premisa de que todos llevamos dentro lo necesario para saber que es lo que queremos y como conseguirlo, es…. ¿Cómo estimulo la Conciencia y la sensibilidad en un aspecto importante para mí­ en los otros?  ¿Cómo modifico una creencia, un juicio, una etiqueta que forma parte de mi identidad o de la de mis hijos?

Las herramientas de Coaching nos proponen un método basado en el reflejo de un espejo, para que se dé ese “darse cuenta” interno, no mostrado ni explicado desde fuera.

Todo lo que enseñamos puede hacer que el otro no aprenda, porque a todos nos gusta aprender pero no que nos enseñen.

El coaching nace del estudio de la gente y los equipos extremadamente efectivos. Un equipo que funciona, previene los sabotajes internos, no existe ese permanente preguntarse si vales o no vales, si te mereces estar ahí o no. Un  equipo que funciona tiene adherida la creencia de que se puede lograr, y del valor de cada miembro del equipo. La conexión entre personas es mas importante que el resultado, y así­ se evitan trampas, sabotajes inconscientes, al tener el reconocimiento y la pertenencia muy asumida, antes de pasar a ser funcionales. Se atienden necesidades básicas del ser humano como el respeto, la consideración, la aceptación, antes que los éxitos comunitarios como la eficiencia y los resultados.

Trasladando este proceso de coaching a la crianza y la educación, la pregunta sería ¿Cómo transmito el respeto, la consideración, el apoyo y la autonomía a mis hijos y, al mismo tiempo, conservo mi genuina preocupación por su futuro, su formación y sus amistades?

En esta fase, normalmente, los padres entramos en un estado de confusión. La oferta de soluciones es grande y contradictoria. Cada uno recomienda un mapa, una ruta a seguir, los conductistas como el ejemplo de supernany, el uso de premios y castigos para reforzar una determinada conducta y forjar carácter, o los sistemas de educación libre, etc., todo el mundo recomienda o da recetas de posibles soluciones. Esto llega a confundir porque lo que funciona para un hijo a veces no funciona para otro, o incluso lo que funciona a los 9 años de edad ya no funciona a los 12.

El coaching permite encontrar el mapa de cada uno, reconociendo las áreas que funcionan e iluminando las áreas oscuras, diferenciando, claramente, las intenciones de las estrategias para lograrlas. Y cada coachee o cliente crea o encuentra el mapa que satisface sus “para que”, sus sensibilidades.

Pongamos un ejemplo real de proceso de coaching para motivar la conciencia y la responsabilidad, aunque hay miles, tantos como personas, este es uno de ellos:

Imaginemos que quieres que tu hijo estudie y genere hábitos de esfuerzo y disciplina. Lo primero es identificar la intención final, la necesidad que queremos cubrir.

La pregunta de coaching sería ¿Para qué?… Una posible respuesta sería: Para darle herramientas que tu consideras útiles para manejar su vida en el futuro.

Otra posible respuesta sería: Para que sea una persona con recursos ante lo adverso y logre éxitos mundano, un buen trabajo, una buena futura posición económica.

Otra: Para que se sienta seguro, tenga auto estima basada en sus logros y pueda tomar decisiones desde la libertad que dá una buena posición económica. Que confí­e en si mismo desde el interior.

La intención final de este hipotético caso de esta madre está definida.

En el segundo Post de “Recursos para la convivencia” veremos las posibles estrategias.

Rocío Gómez Sanabria

I.- Para qué un Coaching de Familia?

Por admin, 16 Abril, 2010, No Comment

¿Quieres ser mejor padre, mejor madre? ¿Quieres vivir mejor el rol de madre, padre?

Para vivir con plenitud de recursos y opciones los ingredientes de la vida que te ha tocado. Para construir presente. Para que todos vivamos mejor, todos salimos ganando. Para todo eso un coaching de familia.

La vida con niños es un constante cambio, crecimiento y desafío. Cuando nace un niño, nace también un padre y una madre. Damos un cambio radical a nuestra identidad, a nuestro enfoque, y a la de los que nos rodean. Tu marido pasa a ser además el padre de tus hijos, tu mujer, es además la madre de tus niños, tus padres pasan a ser los abuelos, a tus hermanos, tíos.

Si el Coaching se considera la excelencia en la gestión de un cambio, ¡más necesario es aplicar las mejores técnicas en crear una nueva identidad que afecta a tantas personas a la vez, cuando nace una familia!

Si en una sesión de coaching empresarial te preparas con éxito para una entrevista de trabajo, para ganar competencias dirigiendo un equipo, para mejorar tu creatividad, para soltar miedos y generar recursos personales, en una sesión de Coaching de Familia, puedes crear tu presente con la fuerza de tus valores, encontrar tu objetivo familiar, aprender habilidades de conexión auténtica, diseñar tu mapa de crianza y de educación.

Lo mejor de un proceso de Coaching es que no importa de donde partes; he encontrado familias que han planeado la llegada de sus hijos y otras que no, unas que cuentan con un apoyo grande de los abuelos y otras no tanto, unas con valores de apoyo a la lactancia y a una crianza en el apego, y otras con valores de superación y autonomía.

No importa cual sea tu mapa, en un proceso de Coaching de familia importa lo que buscas sea mejor en tu vida y el desear ser el mejor en tu identidad de padre, de madre.

Y la siguiente pregunta es ¿QUÉ QUIERES MEJORAR HOY EN TU VIDA?

Rocío Gómez Sanabria

Premium Wordpress Plugin